En los últimos años, América Latina ha emergido como uno de los mayores mercados globales de criptomonedas. Desde julio de 2022 hasta junio de 2025, la región alcanzó un valor total de transacciones de 1.5 billones de dólares, impulsada por un crecimiento anual del 63% en junio de 2025. Este fenómeno no solo refleja un avance tecnológico, sino un verdadero movimiento de inclusión financiera que está cambiando vidas.
El Auge de la Adopción Masiva
A principios de 2025, Latinoamérica contaba con más de 57 millones de usuarios de criptomonedas, cifra que sigue en ascenso. La adopción creció más de un 60% anual entre 2023 y 2025, un ritmo solo superado por Asia-Pacífico al 69%. Según Coinbase, el mercado regional podría experimentar un crecimiento del 63% en 2026, liderado por Argentina y México.
Este auge no es casualidad. La combinación de tecnificación, plataformas accesibles y una demanda real por soluciones descentralizadas ha convertido a criptos en alternativas viables para un porcentaje significativo de la población latinoamericana.
Panorama Regional: Liderazgo por País
Cada nación de la región ha adoptado las criptomonedas de manera distinta, según sus necesidades y regulaciones. A continuación, un panorama comparativo:
Brasil lidera con un 33% de la actividad regional, seguido por Argentina y México, donde las stablecoins son fundamentales para remesas y pagos. En Venezuela, la crisis económica refuerza el uso productivo de las stablecoins como refugio de valor.
Factores Clave para la Inclusión Financiera
La adopción de criptomonedas en Latam no obedece únicamente a la especulación, sino a necesidades reales:
- Inestabilidad económica prolongada: Inflación extrema y devaluación impulsan la búsqueda de refugios de valor.
- Amplia población no bancarizada: Remesas y pagos P2P ofrecen tarifas bajas y procesos rápidos.
- Implementación de plataformas accesibles: Exchanges locales y soluciones como Pix en Brasil facilitan operaciones diarias.
- Casos de uso diversificados: Desde remesas en México hasta cobertura inflacionaria en Argentina y juego con cripto.
Retos y Oportunidades Regulatorias
Si bien todos los países analizados cuentan con normativas AML y de prevención de ilícitos, persiste la necesidad de fortalecer la protección a usuarios y equilibrar innovación y supervisión.
En Brasil, la Ley de Criptoactivos (2022) proporciona un marco claro para inversores e instituciones. Argentina implementó la Resolución CNV 1058/2025, enfocada en el registro de origen de fondos. México opera bajo la Ley Fintech, que regula a bancos y plataformas de activos virtuales. A nivel global, iniciativas como el Genius Act de EE. UU. y la regulación DAC8 de la UE, vigente en 2026, impulsan estándares internacionales.
Caminos hacia 2026 y Más Allá
La proyección para 2026 augura un crecimiento continuo del 63% en volumen de transacciones. Para aprovechar este impulso, la región debe enfocarse en:
- Turismo y economías circulares con Bitcoin: Atraer visitantes y comercio local.
- Desarrollo de CBDCs y blockchain en supply chain: Pilotos en Perú y alianzas estratégicas.
- Innovación en cumplimiento AML: Plataformas con socios como Galileo integran controles robustos.
- Evolución tributaria: Adaptación a marcos como CARF en Chile y DAC8 en la UE.
Conclusión: Hacia un Futuro Inclusivo y Responsable
El ecosistema cripto en Latinoamérica demuestra que la tecnología puede ser un catalizador de cambio social y económico. Con una regulación equilibrada y un enfoque en el equilibrio entre innovación y seguridad, millones de personas accederán a servicios financieros antes inaccesibles.
La historia de Latam en este campo es aún joven. Sin embargo, las bases están sentadas para que la región no solo participe en la economía digital global, sino que lidere proyectos de inclusión financiera verdaderamente transformadores.