En 2026, las PYMES españolas afrontan un entorno de crecimiento moderado con incertidumbre elevada. Aunque no se prevé recesión global, la presión sobre los márgenes continúa por el encarecimiento de la energía, los salarios y los suministros. Además, las transformaciones estructurales como la digitalización y la transición energética marcan la hoja de ruta de las empresas, exigendo una estrategia financiera más proactiva.
Este año comenzó con un aumento del 11% en constitución de empresas, liderado por el sector de intermediación financiera. Las PYMES representan casi la totalidad del tejido empresarial español, generando empleo privado y dinamizando la economía nacional. Sin embargo, para traducir esas cifras en éxito sostenible, es fundamental profundizar en la gestión del capital y la liquidez.
Fuentes de financiación y apoyo
La inyección de 3.325 millones de euros de las sociedades de garantía recíproca (SGR) ofrece un respaldo clave. Este mecanismo facilita avales y mejora las condiciones de crédito para PYMES y autónomos.
El acceso a la banca sigue siendo estable pero seleccionado y exigente. Dos de cada diez empresas anticipan un empeoramiento de sus condiciones, por lo que es imprescindible presentar una gestión financiera estratégica del flujo de caja y previsiones sólidas.
Para diversificar fuentes y aliviar tensiones de tesorería, las PYMES están apostando por alternativas como factoring, confirming, leasing, renting y plataformas de financiación alternativa. Esta variedad permite financiarse sin recurrir únicamente a la deuda bancaria tradicional.
Principales retos financieros
Las dificultades de las PYMES se agrupan en cinco grandes desafíos:
- Aumento de costes operativos: el 57% de las empresas detecta presión al alza en salarios y energía.
- Liquidez y gestión del cash flow: sin un control riguroso pueden darse quiebras incluso en compañías rentables.
- Impagos y riesgos crediticios: el 68% de los directivos señala atrasos como freno a la expansión.
- Presupuestos TI y talento: el 40% sufre falta de presupuesto y personal cualificado.
- Normativas fiscales digitales: adaptación al control electrónico y reporte continuo.
Estrategias para un crecimiento sólido
Superar estos retos requiere acciones coordinadas y visión a medio plazo. La inversión selectiva en maquinaria eficiente, sistemas de gestión y proyectos de sostenibilidad energética es clave para revalorizar activos y reducir costes recurrentes.
Es esencial pasar de una función financiera administrativa a una función estratégica. Solo así se podrá optimizar estructura costes y recursos y alinear la deuda con la generación de caja.
- Revisar y digitalizar el sistema contable.
- Implementar herramientas de automatización de cobros y pagos.
- Elaborar un presupuesto anual y previsiones de tesorería mensuales.
- Evaluar y diversificar fuentes de financiación según ciclo empresarial.
- Formar al equipo en herramientas digitales y control presupuestario.
Con estas medidas, las empresas pueden anticipar periodos de tensión y fortalecer su posición frente a imprevistos.
Tendencias y oportunidades emergentes
Las perspectivas de empleo y expansión siguen siendo positivas. Un 40% de las PYMES planea aumentar plantilla en el medio plazo, mientras que la intermediación financiera continúa captando casi la mitad de la inversión de nuevas sociedades.
La colaboración estrecha entre asesorías y PYMES gana fuerza como modelo para abordar retos fiscales y sectoriales. Además, las startups escalables y los proyectos de alta tecnología, pese a registrar descensos temporales, siguen atrayendo capital de impacto.
Finalmente, la transición energética y digitalización obligatoria no solo es un requerimiento normativo, sino también una oportunidad para implementar procesos más sostenibles y competitivos.
En este contexto, la preparación recomendada para PYMES proactivas pasa por combinar análisis de riesgos, disciplina presupuestaria y aprovechamiento de nuevas herramientas financieras. Solo así podrán crecer de forma sólida y duradera, construyendo un futuro más resiliente y próspero.